Nos centramos en el estudio de la dinámica de la materia orgánica, principal factor de la fertilidad natural de los suelos. Esta línea se enmarca en la necesidad, a escala mundial, de aumentar los stocks de carbono orgánico en el suelo.
Nuestro trabajo se focaliza en: (a) el estudio del secuestro de carbono en el suelo (positivo o negativo, es decir, ganancias o pérdidas) como resultado de los cambios de uso; (b) el análisis de los stocks de carbono en el suelo a escala regional y su relación con los usos del territorio, la climatología y el sustrato geológico; (c) la caracterización de la materia orgánica del suelo desde una perspectiva química y bioquímica, así como el efecto de los cambios de uso y de eventos ecológicos puntuales (como incendios) sobre estas características; y (d) la obtención, caracterización y aplicación de abonos orgánicos —especialmente abonos húmicos comerciales— y la verificación de su utilidad como bioestimulantes del crecimiento vegetal.